viernes, 3 de diciembre de 2010

140 años de la fundacion de la escuela inmaculada

140 años de la fundacion de la escuela inmaculada


Muchas gracias a todas aquellas personas de buena memoria que ayudaron en la realización de este trabajo, especialmente a Amado Alonso y Norma Gómez. También al Padre Pablo Álvarez por su ayuda.

La preocupación social de la Iglesia está orientada al desarrollo auténtico del hombre y de la sociedad, respetando y promoviendo en toda su dimensión la persona humana.

Es la Iglesia la que saca del Evangelio las enseñanzas, ella es la que trata no sólo de instruir la inteligencia, sino también de encauzar la vida y las costumbres de cada uno con sus preceptos. La Iglesia en su vida y en su enseñanza viene revelada como “Pilar y Baluarte de la realidad” . De esta forma, la Iglesia, “entidad social visible y comunidad espiritual” , avanza juntamente con toda la humanidad, experimenta la suerte terrena del mundo, y su razón de ser es actuar como fermento y como alma de la sociedad, que debe renovarse en Cristo y transformarse en familia de Dios.

Una escuela es «católica», cuando los principios evangélicos se convierten para ella en normas educativas, motivaciones interiores y al mismo tiempo metas finales.

Sería correcto decir que alrededor del período final de la dominación colonial española en la Isla de Cuba, la Iglesia Católica se encontraba en una etapa de crisis, y prácticamente la obra evangelizadora había llegado a su punto más bajo. Indicadores de lo anteriormente mencionado eran: ignorancia en materia religiosa, indiferentismo religioso, escasez de parroquias fuera de la ciudad, destrucción durante las guerras, escasez del clero cubano, iglesia manipulada de espalda a los intereses y necesidades del pueblo; no en vano sería acusada la iglesia católica como antiindependentista y anticubana.

Con la llegada de los norteamericanos a la isla y la imposición de un nuevo tipo de coloniaje: la neocolonia, la iglesia católica dio un vuelco y cesó su Patronato Religioso. Se produjo la separación de la Iglesia y el Estado, se introdujeron medidas laicas en el matrimonio, la educación, los actos religiosos públicos y la administración de los bienes eclesiásticos, garantizando la libertad religiosa, así quedó plasmada en el Artículo 26 de la Constitución de 1901. “La profesión de todas las religiones, y el ejercicio de todos los cultos serán libres, sin más limitación que el respeto debido a la moral cristiana. La Iglesia estará separada del estado el cual no podrá subvencionar, en caso alguno, ningún culto”

En cuanto al artículo 31 de esta Constitución, aún cuando no se relaciona con la cuestión religiosa, sin dudas su contenido atañe mucho a la Iglesia en Cuba y a los cambios que la misma está sufriendo en este período. Dicho artículo hace referencia al sistema educacional cubano y es precisamente el que marca la pauta a seguir en lo adelante, abriéndose las puertas de la llamada “escuela laica” en Cuba. Tiene como fundamento los preceptos del insigne pedagogo Enrique José Varona, libre pensador, enemigo marcado del escolasticismo pedagógico y fiel heredero de Varela. Sin embargo, paradójicamente, fue en el siglo XX cuando la labor educacional de la Iglesia alcanzó su mayor extensión en Cuba. Muy interconectada a la misión de enseñar y trasmitir la fe, la Iglesia ha dedicado mucha fuerza y esfuerzo a la formación y educación de niños y jóvenes. Ya desde el siglo XVI, con el primer maestro y sacerdote Miguel de Velásquez, no solo educaba y enseñaba en el conocimiento de Dios, sino también en los conocimientos humanos; los primeros “colegios de varones “, escuela para niños pobres, la primera Universidad (1728) fueron fundados por hombres de Iglesia, conscientes de la necesidad que el pueblo tenía de ellos. Existían diversos colegios, entre los que se destacaban:

jueves, 25 de noviembre de 2010

jueves, 18 de noviembre de 2010

jueves, 11 de noviembre de 2010

jueves, 21 de octubre de 2010

jueves, 7 de octubre de 2010

dia de la medicina


Día de la Medicina Peruana :


El 5 de octubre se celebra el Día de la Medicina Peruana en conmemoración a la fecha de fallecimiento de Daniel Alcides Carrión, mártir, héroe nacional y maestro de la medicina peruana.

Daniel Alcides Carrión nació el 13 de Agosto de 1857 en Cerro de Pasco. Realizó sus estudios escolares en su natal Pasco y en Tarma, ciudad a la que se trasladó luego de la muerte de su padre.

A los 14 años, viajó a Lima e ingresó al Coegio Guadalupe, dondé consiguió calificaciones excelentes. Al lograr el título de bachiller, se matriculó en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Durante sus estudios médicos, Carrión sintió inquietud por conocer dos enfermedades características de algunos valles peruanos, una de ellas conocida como la 'Fiebre de La Oroya'.caracterizada por fiebre y anemia progresiva que, pese al tratamiento que se efectuaba en esa época, tenía una letalidad cercana al 100%.

La otra enfermedad era la llamada 'Verruga Peruana', que tenía igual distribución geográfica, pero de evolución benigna; con la súbita aparición de nódulos cutáneos y escasos síntomas generales.

Guiado por su espíritu de investigación, decidió inocularse sangre macerada de una tumoración Verrucosa en el Hospital Dos de Mayo. El 27 de Agosto de 1885, el Doctor Evaristo Chávez procedió con la inoculación.


A los 21 días sintió los primeros síntomas de la Fiebre de La Oroya, que continuó con su evolución ante la preocupación de sus profesores y amigos, Carrión, escribió personalmente su historia clínica hasta el 26 de Setiembre, en que agobiado por la fiebre y por la anemia, entró en delirio quedando, a su solicitud, sus compañeros de seguir el trascendente documento clínico que en forma heroica había iniciado aquél.

Un agónico Daniel Alcides Carrión fue trasladado al hospital Maisón de Santé, donde falleció el 05 de Octubre, 40 días después de la inoculación.